Si eres autónomo, por tediosas que te resulten las cuestiones fiscales, es probable que desde el pasado mes de diciembre estés más pendiente de Hacienda y de sus resoluciones de lo habitual.

Han corrido ríos de tinta hablando sobre si finalmente se podría aplazar el IVA en 2017 y a día de hoy, a escasos días de la finalización del plazo de presentación de los modelos de impuestos del cuarto trimestre de 2016, las cosas no están del todo claras.

Aplazamientos hasta diciembre de 2016

Hasta diciembre de 2016, tanto sociedades como autónomos (personas físicas) tenían posibilidad de solicitar aplazamiento de la deuda derivada de sus declaraciones trimestrales de IVA. El procedimiento era sencillo, no hacía falta presentar garantías a Hacienda si el importe a aplazar era inferior a 30.000 € y la concesión estaba garantizada a no ser que el solicitante no estuviera al corriente de pagos con la AEAT.

Aunque así debiera ser, no todos los autónomos tienen la posibilidad de cobrar por adelantado o en el momento de efectuar la venta o la prestación del servicio. Es más, en muchas ocasiones se las ven y se las desean para lograr cobrar facturas emitidas meses atrás. Y si el autónomo en cuestión está a merced de una multinacional, lo más probable es que entre las condiciones de facturación figure el cobro aplazado a 30, 60, 90 o incluso más días.

Ante este panorama, no hay mucho que hacer. A no ser que estés acogido al criterio de caja de IVA, la normativa establece que debes declarar el IVA de tus facturas emitidas independientemente de que las hayas cobrado o no. La medida en cuestión, puede ponerte en aprietos en caso de que no tengas bien equilibrada la tesorería y precisamente los aplazamientos de IVA venían siendo una herramienta muy útil para ello.

Aunque los aplazamientos no eran gratis, los intereses cobrados por Hacienda eran muchísimo más bajos que los cobrados por cualquier entidad financiera. Como consecuencia, el aplazamiento del IVA se había convertido en una vía de financiación adicional para empresas y autónomos. Al recurrir al aplazamiento de del IVA, tenían la posibilidad de pagarlo en cómodos plazos y disponer del resto del dinero para financiarse.

Cambios en 2017

Con fecha 2 de diciembre 2016 el Consejo de Ministros aprobó un Decreto Ley en virtud del cual no se permitía solicitar aplazamiento de los pagos a cuenta del Impuesto de Sociedades ni tampoco de las liquidaciones de IVA. La medida entró en vigor el pasado 1 de enero de 2017 y las asociaciones de autónomos y de empresarios no tardaron en trasladar sus protestas a Hacienda y al propio Gobierno.

En respuesta a tanta protesta y tanta controversia, el pasado 13 de enero la Agencia Tributaria ha publicado la instrucción “Los aplazamientos a los autónomos tras el Real Decreto-ley 3/2016”. El texto en cuestión no resuelve todas las dudas, pero nos deja claro cuál es el criterio de Hacienda respecto a algunas cuestiones.

  1. Como norma general el IVA pasa a ser un impuesto inaplazable al igual que ya lo eran algunos modelos de impuestos de periodicidad trimestral como es el caso de las retenciones de IRPF (modelos 111 y 115)
  2. Sólo se podrá seguir solicitando aplazamientos y fraccionamientos de IVA si se justifica que las cuotas de IVA repercutidas al cliente en la factura no han sido cobradas
  3. En caso de cumplir con el requisito del punto anterior, los autónomos podrán solicitar aplazamiento de IVA en función del importe de la deuda:
  • Si es inferior a 30.000€, se podrá solicitar aplazamiento de un máximo de 12 meses y no será necesario aportar garantías
  • Si supera los 30.000€, se podrá solicitar aplazamiento de hasta un máximo de 36 meses y será necesario aportar garantías (normalmente aval bancario)

¿Cómo acreditar que no has cobrado el IVA repercutido en factura al cliente?

Justificar que has cobrado algo es sencillo, basta con aportar el justificante bancario que lo demuestre. Ahora bien, demostrar que algo está pendiente de cobro, es otro tema.

Si preguntas en Hacienda, te responderán con una frase-comodín que les encanta: lo podrás demostrar mediante “cualquier medio de prueba admitido en derecho”. Decirte esto y no decirte nada es lo mismo.

La experiencia me dice que una manera sencilla de acreditar que no has cobrado el IVA, es disponer la factura emitida al cliente donde se vea bien claro que la fecha de vencimiento de la misma aún no ha llegado. En caso de que la factura esté impagada (haya llegado su vencimiento pero el cliente no te haya pagado) la cosa se complica pero siempre podrás aportar copia de tu extracto bancario donde se vea que, llegado el vencimiento, no recibiste el cobro de esa factura.

Mi opinión

En este nuestro querido país de pandereta, las autoridades se empeñan una y otra vez en aprobar leyes a salto de mata para hacerlas entrar en vigor lo antes posible con un montón de flecos sueltos y siempre cogidas con pinzas. Una vez aprobadas surgen los aluviones de protestas y consultas que dan lugar a la aprobación de parches en forma de ordenes ministeriales, consultas de Hacienda, sentencias Tribunales Económico-Administrativos regionales o dictámenes de la Dirección General de Tributos.

A día de hoy, es posible presentar por vía telemática una declaración de IVA con solicitud de aplazamiento sin problema (yo lo acabo de hacer). En el segundo paso, al gestionar el aplazamiento, el sistema no da opción de adjuntar escritos, justificantes ni documento alguno que sirva para explicar qué se aplaza ni demostrar si el importe aplazado corresponde a cuotas no cobradas.

El sistema funciona exactamente igual que venía haciéndolo hasta la entrada en vigor del famoso Dereto-ley. Si tu situación es muy delicada, siempre cabrá la opción de solicitar aplazamiento y esperar a ver qué resuelve Hacienda. Si te lo conceden, perfecto; si no, te cobrarán un pequeñísimo interés pero al menos habrás ganado algo de tiempo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *